Pago de la deuda externa no exime al Estado de garantizar el disfrute de los derechos humanos esenciales

“¿Las obligaciones financieras del Estado han tenido impacto positivo en los derechos humanos y han contribuido en el logro de los Objetivos del Milenio?”, cuestiona la decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCAB, Patricia Hernández | Por Gitanjali Wolfermann

El Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello y la organización no gubernamental Provea, llevaron a cabo, el viernes 29 de abril, el foro El impacto de la Deuda Externa en los Derechos Humanos, el cual contó con la participación de ponentes nacionales e internacionales.

Pese a la complejidad del escenario económico, la conclusión del panel fue unánime: el Estado debe cumplir con su obligación frente a sus acreedores tanto como debe velar por el ejercicio de, por lo menos, los derechos humanos mínimos esenciales de los ciudadanos.

El foro, moderado por el coordinador general de Provea, Rafael Uzcátegui, se inició con la participación del experto independiente sobre deuda externa y derechos humanos de las Naciones Unidas, Juan Pablo Bohoslavsky, quien argumentó que los regímenes autoritarios no solo violan los derechos humanos mediante torturas y represión, sino también mediante la imposición de modelos económicos que atentan contra los derechos económicos, sociales y culturales.

Bohoslavsky explicó que existe una interrelación entre la situación económica de estos regímenes y los derechos humanos. Por lo general, la abundancia de fondos suele incidir en el fortalecimiento del régimen, ya que logran exhibir ciertos logros; mientras que la merma de los recursos económicos suele provocar inestabilidad y mayor represión por parte del Gobierno, lo que a la larga debilita al régimen y promueve la apertura hacia un proceso de transición a la democracia.

Lea el trabajo completo en Runrun.es

Related Posts

Add a Comment