Un guiso de altura: lo que hay detrás de la remodelación del Teleférico de Mérida

∗ Un informe de la Contraloría General de la República sobre la remodelación del Sistema Teleférico Mukumbarí revela una serie de irregularidades en la obra: presunta duplicación de pagos, “pagos en exceso”, incumplimiento en los tiempos de entrega y fallas en la calidad de la construcción

∗ La totalidad de la obra estaba cubierta en 2 contratos suscritos entre el Ministerio del Poder Popular para el Turismo y Venezolana de Teleférico, C.A. con la empresa austríaca Doppelmayr Seilbahnen GMBH. No obstante, se firmaron 12 contratos adicionales por conceptos similares lo que abultó 85 % los costos

∗ A seis años del inicio de la obra, el informe preliminar concluye que las debilidades en el mecanismo de control administrativo del proyecto trajeron como consecuencia el “menoscabo del patrimonio público”

 

Por Gitanjali Wolfermann @GitiW

 

En Mukumbarí -voz indígena que significa allá donde duerme el sol-, la Contraloría General de la República no pegó un ojo. Eso lo refleja el informe preliminar que este organismo le entregó a Venezolana de Teleférico, C.A. (Ventel, C.A.) en julio de 2016, tras la realización de una auditoría en la que evaluó las operaciones administrativas, presupuestarias y financieras relacionadas con los procesos de contratación para la adquisición de bienes, prestación de servicios y ejecución de las obras de remodelación del teleférico de Mérida, entre el 1ero de enero de 2013 y el 30 de junio de 2015.

Los hallazgos de la CGR se conocen casi seis años después de iniciadas las obras de remodelación del teleférico más largo, alto y moderno del mundo. De acuerdo con el documento, las cinco principales irregularidades identificadas tras la revisión de 14 contratos son la falta de soportes en los contratos, presunta duplicación de pagos, pago en exceso, incumplimiento en los tiempos de entrega y fallas en la calidad de las obras.

El informe preliminar de 24 páginas fue entregado en el despacho del presidente de Ventel, C.A., el general de división José Gregorio Rojas, un mes antes de la inauguración mediática del Sistema Teleférico Mukumbarí realizada el 29 de abril, fecha en la que se anunció la culminación de las obras más no se abrieron las instalaciones que aún están en fase precomercial.

Runrun.es tuvo acceso exclusivo al informe preliminar cuya realización estuvo a cargo de la Dirección de Control del Sector Industrial, Producción y Comercio, dependencia de la CGR que tomó una muestra selectiva de 14 contrataciones suscritas por el Ministerio del Poder Popular para el Turismo (en ese momento a cargo de Alejandro Antonio Fleming Cabrera), Ventel, C.A. -empresa creada en 2008 mediante el decreto presidencial N. 6.031 para desarrollar actividades relacionadas con la administración de los sistemas teleféricos propiedad del Estado-, y otras empresas en las áreas de: componentes electromecánicos de la obra; componente de obra civil; servicio de asesoramiento; inspección y mantenimiento.

La Contraloría revisó no solamente aspectos administrativos sino que además realizó inspecciones in situ para verificar el estado de los bienes recibidos y el avance de las obras, después de todo, el propósito del proyecto era lograr que el teleférico de Mérida fuera el más moderno, seguro y confiable del mundo, en otras palabras, “una vitrina de promoción turística internacional (…), un ascensor de lujo que diera entrada a las más bellas montañas venezolanas”, según declara el documento.

¿Qué revisó y qué omitió la Contraloría General de la República?

El ente responsable de velar por la buena gestión y el correcto uso del patrimonio público aclara que no evaluó el proceso de selección y contratación de las empresas para la adquisición de bienes, ejecución de obras y prestación de servicios, toda vez que las obras relativas a este proyecto se encuentran enmarcadas en el cumplimiento del Convenio de Cooperación Económica, Comercial, Industrial y de Tecnología entre Venezuela y Austria.

Dicho acuerdo binacional fue suscrito entre ambos países el 15 de diciembre de 2006 y se publicó en la Gaceta Oficial N. 38.637. Sobre esa base, la empresa de origen austríaco, Doppelmayr Seilbahnen GMBH, ha desarrollado varios proyectos en Venezuela como el Cabletren Bolivariano de Petare; el Metrocable de San Agustín y de Mariche; el Trolcable de Mérida, y actualmente trabaja en el Teleférico de Macuto. La remodelación del teleférico de Mérida, que comenzó en 2010, también se enmarca dentro de este acuerdo binacional.

La CGR detalla que el financiamiento para la ejecución del proyecto provino de dos vías: el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes) y el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), entes adscritos al Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas. Entre ambos organismos la cantidad aprobada fue de €99.036.160,00 equivalente a 3.259.073.832,70 Bs. El documento también describe las cinco irregularidades identificadas en la realización de la obra.

Lea el trabajo de investigación completo en www.runrun.es

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