Descontrol de calidad

Si el café de la mañana le deja un regusto a “crudo o hierba verde”, sepa que no son figuraciones suyas. El rígido control de precios y el limitado acceso a materias primas al que han estado sometidos sectores cuyo abastecimiento es indispensable, como alimentos, medicamentos y aseo personal, ha derivado no solo en la evidente reducción de la oferta, sino también en la disminución de los estándares de calidad.